
La reserva — el corazón que protegemos.
520 hectáreas de bosque seco tropical en Bolívar, una de las regiones más biodiversas y más amenazadas del Caribe colombiano.
El alma del proyecto
Una reserva no es un parque cerrado, ni un museo de fauna. Es un pacto vivo entre el bosque, su fauna y una comunidad humana que decide cuidarlo.
Eso es Los Loros.

Bosque seco tropical, vivo y diverso
El bosque seco tropical del Caribe colombiano es uno de los ecosistemas con mayor biodiversidad por hectárea y, paradójicamente, uno de los menos protegidos. En Los Loros conviven loros y guacamayos rescatados por Fundación Loros, primates como monos cariblancos, una notable diversidad de aves residentes y migratorias, reptiles, anfibios y polinizadores nativos.
Modelo de protección
Cinco anillos concéntricos
Conservación al centro, producción en los anillos medios, visita y vivienda en los bordes. Entre uno y otro, corredores ecológicos sin interrupción.
01 · Núcleo · preservación
Cerro El Peligro y zonas con bosque maduro: se custodian, no se intervienen. Cero extracción, cero construcción. Es donde nidifican, descansan y se alimentan los loros, guacamayos y primates.02 · Restauración · futura conservación
Anillo perimetral donde sembramos especies nativas del bosque seco tropical y enriquecemos rondas hídricas y corredores. Es la zona más dinámica: con el tiempo, parte de esta franja habrá madurado lo suficiente para sumarse al núcleo.03 · Agroforestal
Cultivos asociados con frutales nativos del bosque seco tropical: sistemas que alimentan a la fauna y a las comunidades del Caribe al mismo tiempo, sin depender del monocultivo.04 · Silvopastoril
Ganadería compatible con árboles dispersos, cercas vivas de matarratón y guásimo, y zonas de sombra. La producción convive con corredores de fauna y el paisaje gana cobertura arbórea.05 · Turismo regenerativo
Hacia los bordes, senderos de bajo impacto y experiencias diseñadas para regenerar — no solo conservar. Cada visita planta árboles, monitorea fauna y financia la operación de los anillos interiores.
Cómo protegemos la reserva
Cuatro pilares del modelo
Concientización ambiental
Cada visitante, dueño y voluntario sale entendiendo qué es el bosque seco tropical y por qué importa protegerlo.Regeneración activa
Siembra de especies nativas, enriquecimiento de corredores y rondas hídricas, recuperación de suelos degradados.Ciencia ciudadana
Monitoreo participativo de fauna y flora: los dueños y voluntarios contribuyen a un registro continuo del ecosistema.Convivencia humano-animal
Las eco-villas no fragmentan el bosque; las personas viven junto a la fauna sin reemplazarla.

La comunidad existe para proteger la reserva
Vivir en Los Loros no es solo comprar un lote. Es asumir un rol como guardián del bosque. La comunidad de dueños participa activamente en jornadas de siembra, monitoreos de fauna, decisiones sobre la reserva y el acompañamiento a la fauna liberada por Fundación Loros.
Acceso de los dueños y visitantes
Cinco formas de vivir la reserva
Senderismo
Recorridos de bajo impacto por los anillos perimetrales de la reserva.Avistamiento de aves
Puntos de observación en zonas estratégicas, con guías expertos y temporadas migratorias documentadas.Jornadas de siembra
Participación activa en la regeneración del anillo perimetral.Monitoreo participativo
Aprende a registrar especies, foto-trampeo, conteos de aves. Ciencia ciudadana real.Voluntariados con Fundación Loros
Programas estructurados para acompañar la liberación y monitoreo de loros, guacamayos y primates rescatados.
Aquí no vienes a poseer un pedazo de bosque. Vienes a cuidarlo.
Ese es el pacto que hace cada dueño cuando entra a Los Loros.
¿Quieres conocer la reserva?
Te invitamos a una visita guiada por la reserva. Conoce el núcleo, los anillos y el modelo de protección en persona.