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Retrato cercano de un guacamayo rojo (Ara macao) — la especie emblemática de Los Loros

Nuestra historia y visión

El por qué de este territorio — y hacia dónde vamos.

Vista aérea del corazón operativo de Los Loros — bosque, casa principal, lago y vías rodeados por bosque seco tropical

Cómo nace Los Loros

Los Loros nació de una necesidad concreta: dar segunda oportunidad a los loros y guacamayas rescatados del tráfico ilegal y el cautiverio. La Fundación Loros llevaba años rehabilitándolos — pero faltaba el bosque al que devolverlos.

Así surgió este territorio: 520 hectáreas alrededor del Cerro El Peligro, dedicadas a la conservación, la restauración y a una comunidad humana que decide cuidarlas. Aquí vivimos, aquí trabajamos, y desde aquí los soltamos.

La prueba

Los que ya volvieron

Cada loro y guacamaya que rehabilitamos lleva una etiqueta. Cuando vuelven al bosque podemos seguirles el rastro — y reconocerlos cuando regresan al árbol que dejaron atrás.

Loro real (Amazona ochrocephala) con etiqueta verde número 99 — uno de los individuos liberados por Fundación Loros
Cotorra cabeciazul (Pionus menstruus) con etiqueta B234 — individuo rehabilitado en proceso de liberación

Nuestra visión

Los Loros aspira a ser el destino de naturaleza más reconocido del Caribe colombiano.


A 35 km de Cartagena de Indias y a 30 minutos de la futura ciudadela aeroportuaria, en un territorio con más de 200 especies de aves, primates y mamíferos del bosque seco tropical, y la riqueza cultural del Bolívar profundo.

Será un destino donde la visita es restauración, donde la inversión es conservación, y donde una comunidad humana acompaña a los animales que ya habitan el bosque. Un ecosistema vivo que cada visitante deja un poco mejor de como lo encontró.

Vista aérea del Cerro El Peligro y los anillos de bosque seco tropical de Los Loros bajo el cielo azul del Caribe

Hacia dónde vamos

Alrededor del Cerro El Peligro se extienden los anillos del proyecto. Cada año el bosque vuelve un poco más — y con él, la fauna que lo habitaba.

Esa es la apuesta: que cada vez haya más loros y guacamayos en el cielo de Bolívar, y más personas que sepan por qué importa que vuelvan.

Ven a conocer el proyecto

Una visita guiada por la reserva es la mejor forma de entender la historia y la visión en persona.